Permisos ambientales y otros demonios

Una vez que se definen y conocen las características de cada proyecto, pueden identificarse los trámites que se requieren para obtener los permisos que apliquen de acuerdo con la legislación ambiental vigente; sin embargo, este conocimiento no asegura que durante las gestiones el procedimiento sea el mismo para cada dependencia.

 Hay por lo menos tres de puntos de vista desde donde se puede analizar la problemática de la gestión ambiental de un proyecto: Desde la autoridad, el inversionista o promovente y el consultor o gestor, que funge como enlace entre los dos anteriores con frecuencia.

En el primer caso, algunos municipios cuentan con un reglamento ambiental y en ocasiones con páginas web que permiten identificar el procedimiento a seguir para la obtención de permisos ambientales; pero hay municipios que no cuentan con tales documentos y herramientas por lo que el procedimiento puede ser más complejo ya que en ocasiones los mismos municipios no tienen en claro cada una de sus competencias.

Definir las competencias implica siempre el primer reto de muchos proyectos ya que varios desconocen que su proyecto aplica para trámites de jurisdicción federal que antecede en la gestión municipal.

Valga anotar que la mayoría de los promoventes se acercan a la autoridad para pedir apoyo, casi siempre con tiempo suficiente, pero sin su documentación completa o con errores en el expediente, tener el archivo completo implica mayores tiempos de los esperados. También es importante saber que los tiempos de respuesta dependen del tipo de trámite, así como de la dependencia donde se realice la gestión. 

A pesar de ello, es uno de los inconvenientes más comunes, pues en ocasiones se sobrepasa la fecha límite de respuesta, esto, aunado a que en ocasiones se solicita información adicional  del proyecto lo que prolonga aún más los tiempos para la emisión de los permisos.

La falta de comunicación interna dentro de las dependencias es otro de los inconvenientes durante los trámites y gestiones, debido a que en ocasiones se desconoce del estatus del proyecto o se proporciona información incorrecta lo que puede generar tiempos perdidos o bien que la autoridad solicité información ya entregada.

Una vez obtenida una autorización ambiental; por lo general se estipulan una serie de condicionantes ambientales ̧ muchos desconocen que deben cumplirse y por lo tanto serán objeto de una revisión o inspección. Como es evidente; el definir competencias y tiempos, tener la documentación adecuada y hacer una planeación de la gestión es la tarea del promovente; la de la autoridad es ser eficiente en su accionar.

Ricardo Rincón Rodríguez.
Director General ECOGROUP.
Email: ricardo.rincon@ecogroup.com.mx

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